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Cuajadera de pescado del Hostal Restaurante Playa Azul de Villaricos

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En el Hostal Restaurante Playa Azul de Villaricos se cumple fielmente el dicho del mar a la mesa, y es que esta familia cocina y sirve lo que pesca, directamente de su barco al plato del Playa Azul. José Antonio Rico, cocinero, pescador y miembro de esta estirpe de marineros y restauradores que durante años y años han gestionado este establecimiento, comparte con nosotros la receta de la cuajadera de pescado, en este caso con corvina del LEVANTE ALMERIENSE. Los secretos de esta deliciosa receta están en una materia prima “superfresca” y una “cocina a fuego lento”, afirma Rico, quien aprendió de su madre el arte de una cocina mediterránea tradicional.

INGREDIENTES PARA CUATRO PERSONAS

  • 1 corvina de 1.250 gr. aprox.
  • 1.5 kg de patatas
  • 50 gr. de piñones
  • 1 cebolla grande
  • 4 tomates rojos pero no maduros
  • 7 dientes de ajo
  • 8 granos de pimienta.
  • 2 hojas de laurel
  • Sal
  • Vino
  • Agua

PREPARACIÓN

  1. Se corta la cebolla a rodajas y se cubre el fondo de la cazuela de barro para horno que emplearemos como recipiente. Antes de esto hay que poner un chorrito de aceite virgen de oliva para evitar que se nos peguen por el calor del horno.
  2. A continuación se cortan las patatas panadera y se ponen también los tomates, se cortan y se mezclan entre la cebolla y la patata y por último para el fondo, se ponen los piñones reservando algunos para usarlos posteriormente.
  3. En una batidora ponemos 5 ó 6 dientes de ajo, 3 tomates y los granos de pimienta negra junto con algunos piñones, se pasan por la turmi y se le añade un chorrito de un vino blanco bueno, cuanto mejor sea el vino mejor. Se le añade un vaso de 250 cl. de agua, un poco de azafrán para dar un poquito de color y sazonamos al gusto.
  4. Con una cuchara sopera salseamos todo lo que hemos puesto en esa cazuela y por último 250 cl. de aceite virgen de oliva de Almería. En concreto de una variedad excelente como es la alberquina de cosecha propia del Hostal Restaurante Playa Azul. Dejamos al horno que previamente pondremos a unos 200 ºC de temperatura sobre una hora y media y después a degustar un excelente plato mediterráneo.

 Ya podéis disfrutar de este delicioso plato que conjuga los productos del mar con los productos de la tierra del Levante Almeriense. ¡Buen provecho a tod@s! Y contadnos qué tal os ha salido la receta.

Entre redes y fogones en el Hostal Restaurante Playa Azul

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Hostal Restaurante Playa Azul “Nos hemos criado entre redes y fogones”, explica José Antonio Rico, cocinero, pescador y miembro de una estirpe de marineros y restauradores que durante años y años han gestionado el Hostal Restaurante Playa Azul de Villaricos. Aquí se cumple fielmente el dicho del mar a la mesa, y es que esta familia cocina y sirve lo que pesca, directamente de su barco al plato del Playa Azul.

Pescado fresco en el Hostal Restaurante Playa Azul

Una materia prima “superfresca” y una “cocina a fuego lento” son los principales secretos de este restaurante del LEVANTE ALMERIENSE, según su cocinero José Antonio Rico, quien aprendió de su madre el arte de cocinar. Como una cocina mediterránea tradicional define Rico la filosofía gastronómica del restaurante que “ha ido pasando de generación en generación, desde los tatarabuelos hasta ahora”, nos cuenta. Desde esos tiempos inmemoriables, la familia Rico “comparte el mar con la cocina”, y es que “nos hemos criado entre redes y cocina, siendo nosotros nuestros propios proveedores de pescado fresco”, explica el cocinero.

Arroz del Hostal Restaurante Playa Azul

La carta del Restaurante Playa Azul sabe a mar, practicamente formada por pescados y otros productos de la zona, cuenta entre sus platos más demandados con “las cuajaderas, los arroces, los pescados a la plancha muy frescos, las gambas de Garrucha…”, enumera Rico, quien identifica como plato estrella “al arroz con bogavante”.

Vista desde el Hostal Restaurante Playa Azul

Su situación “a escasos metros de la playa, y estar recomendado por la Guía Michelín”, hacen del Hostal Restaurante Playa Azul un lugar privilegiado para disfrutar de un delicioso plato del mar almeriense, comenta su cocicero. De sus instalaciones destaca “la terraza cubierta de madera, típica en la zona, donde servimos comidas” y en cuanto al hostal, que “consta de 32 habitaciones, se encuentra perfectamente equipado y se oferta a un precio asequible”, afirma José Antonio Rico. Gastronomía y descanso se dan la mano en el pueblo pesquero de Villaricos, en el Hostal Restaurante Playa Azul. ¿Te gustaría conocerlo? Ven y cuéntanos tu experiencia.

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Atún a la piedra del Alborán Hotel Restaurante

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Unas espléndidas vistas a la Isla de San Andrés sazonan cualquiera de los deliciosos platos que desde hace cinco años los visitantes del paseo de Carboneras pueden degustar en el Alborán Hotel Restaurante, un establecimiento cuyo menú protagonizan los pescados del LEVANTE ALMERIENSE.

Pedro Sáez Valero nos cuenta todos los secretos de uno de sus propuestas estrella, el ATÚN a la piedra. Llegado directamente de la mar al plato de los comensales, el responsable del Resturante Alborán nos recuerda que el atún salvaje es “el pata negra de la mar“, un auténtico privilegio. La excelente calidad del ATÚN del LEVANTE ALMERIENSE se nota “a la hora de cortarlo, a la hora de hacerlo, a la hora de cogerlo con las manos” y la mejor receta para una materia prima de tal calidad es, con frecuencia, la más sencilla. Por eso, en el Resturante Alborán suelen cocinar el ATÚN a la plancha, porque es así como mejor se puede disfrutar su auténtico sabor a mar. Pedro Sáez nos cuenta en este vídeo sus secretos y trucos para cocinar un delicioso ATÚN A LA PIEDRA.

INGREDIENTES

  • ATÚN rojo fileteado
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • Una pizca de sal maldon

PREPARACIÓN

  1. Se echa un chorrito de aceite de oliva en la plancha y se marca el atún por ambos lados. Un minuto o un minuto y medio debería ser más que suficiente para cerrar cada lado. Debemos fijarnos en que en el centro quede una franja sin hacer, más o menos de igual tamaño que cada franja.
  2. Se coloca sobre la piedra caliente, donde se terminará de cocinar, lentamente, con su propio calor. Se le echa un poquito de aceite de oliva y sal maldon al gusto del consumidor.

CONSEJOS

  • El ATÚN no se debe de cortar muy fino, para poder dejar una pequeña franja cruda en el interior que nos ayude a mantener la frescura de su sabor. El grosor ideal es de un par de dedos.
  • Si el ATÚN está en su época, puede no ser necesario echarle aceite a la plancha, pues será suficiente con la grasa del propio pescado.

Ya podéis disfrutar de este delicioso plato cuyo protagonista absoluto es el sabor a mar del LEVANTE ALMERIENSE. Y ahora a comer ¡buen provecho a tod@s!

Alborán Hotel Restaurante, estilo mediterráneo con sabor almeriense

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Vistas desde Alboran Hotel RestauranteHace cinco años Pedro Sáez Valero pone en marcha el Alborán Hotel Restaurante, un establecimiento situado en el paseo de Carboneras con espléndidas vistas a la Isla de San Andrés y con unos platos deliciosos cuyos protagonistas son los pescados del LEVANTE ALMERIENSE.

El ATÚN, el gallopedro, el galán, la gallineta, el salmonete, el rape o el boquerón, componen los menús del Resturante Alborán. Todos pescados de la zona que llegan directamente de la mar al plato, desde el puerto de Carboneras. Además de esta oferta marinera, Pedro Saéz nos señala que cuentan con otras propuestas gastronómicas de tierra adentro como “el buey, el secreto y la presa que se hace a la piedra, pimiento asado, el tomate raf, caracoles, todos productos de la zona

Y entre los platos estrella, Saéz nos comenta que los más demandados son “la paella de marisco, las frituras de pescado, el atún a la piedra, la zarzuela de mariscos con gallineta y salsa marinera…” unas delicias con sabor a mar del litoral almeriense. Su estilo mediterráneo, su cocina tradicional y su materia prima, aportan al restaurante una identidad propia.

Paseo de Carboneras en el Alboran Hotel Restaurante

Con unas instalaciones nuevas y una localización excepcional a pie de playa, Alborán Hotel Restaurante, cuenta con un espacio que no podéis dejar de visitar, un Solarium. Situado en el ático del Hotel, que “abrimos en julio y agosto” y donde os podréis dar un relajante baño en su jacuzzi con hidromasaje o terminar el día tomando una copa en un ambiente tranquilo. También podéis disfrutar de su terraza, en pleno Paseo Marítimo mirando a la mar y a la isla de San Andrés. ¿Qué os apetece más?

El pescador contra el atún, un pulso de vida o muerte

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Los brazos del marinero contra la fortaleza vital del ATÚN, así es la lucha que mantienen ambos durante la pesca de esta especie en el LEVANTE ALMERIENSE. Ramón Aguado, el Gato, aprendió de su padre, y su padre de su abuelo, y así sucesivamente, y ellos le enseñaron que “a la mar miedo nunca, pero si respeto”. Tras 40 años en la mar, todavía se emociona cuando pican, y eso significa que “hay pesca, y es que el día que no me emocione no iré nunca más a la mar”. Una dilatada experiencia que nos muestra con sus conocimientos sobre el ATÚN, “un pez muy bravo, con mucha fuerza” cyua captura le produce una gran satisfacción personal, y es que tiene su mérito “pescar con un anzuelo un pez de hasta 500 kg”.

Es un pulso “tú contra él, son los brazos del marinero contra el ATÚN, mientras él tira con todas sus fuerzas para no perder la vida”, nos cuenta otro pescador de Carboneras, Juan Belmonte. Esta tarea llega a ser peligrosa, “se ha llevado a gente para abajo y aún estamos esperando todavía” señala el Gato, quien destaca la técnica de pesca que emplean “trabajando de tú a tú con el pescado, artesanalmente con el anzuelo”.

Atunes en el Levante Almeriense

Para Enrique Aguado el instante en el que se pesca el ATÚN “es un momento muy complicado con mucho peligro” y es que el ATÚN “es tan bravo, que tiene tanta fuerza como 10 personas”, por eso “la experiencia es muy importante”. Posteriormente “lo amarramos al barco, mientras otro lo engancha y lo vamos acercando hasta la borda, con mucho cuidado, para no destrozar la carne, de gran valor comercial”, señala. De su propia experiencia recuerda que el ATÚN más grande que pescó pesaba 520 kg, pero “conozco a pescadores que llegaron a pillar atunes de hasta 750 kg”. Un trabajo muy duro que según Enrique Aguado solo puedes realizar si verdaderamente te gusta.

Embarcación de palangre en el puerto de Carboneras

Carboneras, un referente de la pesca de palangre de superficie del Mediterráneo

Juan Belmonte afirma que los marineros de Carboneras son conocidos en todo el Mediterráneo porque “hemos sido la flota de palangre de superficie más grande”. Y aunque “en Carboneras hemos tenido épocas de mala pesquerías y hemos pescado otras especies alternativas, el ATÚN supone el 60% de las capturas, con los puestos de trabajo que ello implica fuera de la mar”. Por cada puesto de la mar “son 10 indirectos de tierra, esto es una cadena y si la rompemos no anda la bicicleta”, nos explica Ramón Aguado.

“La pesquería la empezábamos a principios de mayo, cuando viene el pescado del derecho, y la acabábamos sobre julio cuando el pescado había desovado y volvía para el Atlántico, ahora pillamos en todas las épocas del año”, afirma Belmonte. Este pescador aún recuerda cuando embarcó por primera vez, con solo trece años vivió durante 29 días su primera experiencia en la mar.

Ramón Aguado, el Gato, nos cuenta el valor de Carboneras en la pesca de esta especie, “desde aquí hemos recorrido medio mundo desde las costas de Libia hasta Cabo Blanco, arrancábamos en Libia a primeros de mayo, después Lampedusa, Cerdeña, Sicilia, Argelia, Túnez, y acabábamos aquí en Mallorca, Cabo de Gata o en Palos, siguiendo la dirección del ATÚN.

Después de relatar la experiencia de estos pescadores, os atrevéis a pescar unos atunes? Contadnos vuestra experiencia como pescadores!!

Odisea de la pesca artesanal en Cabo de Gata

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Como una tarea heroica desarrollan cada día los pescadores de San Miguel de Cabo de Gata su labor marinera. Condicionados por el viento de Poniente, por tener que cumplir las restricciones de trabajar en una zona protegida, por tener que botar el barco cada día a mar abierto, los pescadores de artes menores de San Miguel de Cabo de Gata viven su oficio de pescador de un modo diferente. “No somos igual que el resto de los núcleos pesqueros del Parque, tenemos la dificultad del tiempo, cuando hay poniente ya no podemos salir, además estamos dentro de un Parque natural y una reserva marina, por lo que tenemos unas restricciones especiales”, afirma Luis Rodríguez Rodríguez, El Chato, pescador y presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales del Parque (PESCARTES), formada por pescadores de Cabo Gata, San José, La Isleta, Aguamarga y Carboneras.

San José en Cabo de Gata

“A mi me han salido los dientes en la mar, siempre hemos trabajado con artes que necesitaban mucha gente, y mi escuela ha sido la gente”, recuerda El Chato, quien lo primero que hace por la mañana, es ver el tiempo, “me levanto me tomo el cafelillo y en la caseta espero a que llegue el marinero”. Antes se miraba el cielo, a las nubes o se escuchaba el trinar de un pájaro “ahora trabajamos más seguros, en el barco llevamos VHF y nos dan el parte meteorológico cada hora”, asegura.

Niño en un barco de pesca artesanal

“Soy un pescador de artes menores, que realiza pesca artesanal con trasmallo, nasa, con jibieras, con palangrillo, dependiendo de la época y del arte, capturamos una especie u otra, ahora estamos pescando JIBIA”, señala Luís Rodríguez. La clave de la pesca artesanal en esta zona está en la alternancia de las artes, dicha alternancia está condicionada por la época del año y a su vez determina la especie a capturar, por eso entre los principales pescados de época que capturan están la melva, el salmonete, la JIBIA

Pesca artesanal en San Miguel Cabo de GataLa pesca artesanal se practica en todo el mundo, pero es curioso que “la pesca artesanal como se realiza en el resto de España o dentro del Parque es distinta en San Miguel de Cabo de Gata por la dificultad de estar en un playa. No tenemos hielo, no tenemos gasoil, no tenemos donde guardar los aperos de pesca”, afirma el Chato. En un día de viento donde los pescadores tienen puerto o refugio “no tienen la dificultad que nosotros tenemos. Aquí en cuanto hay un poco de oleaje no puedes botar el barco en el agua por las olas que se producen en la orilla”, situación que les obliga a quedarse en tierra reparando las redes y arreglando los barcos pero sin obtener ganancia alguna.

Pesca Artesanal en Cabo de Gata

Como pescador artesanal que ha aprendido de su padre, al Chato le gustaría que su hijo, que también trabaja con él, aprenda este oficio y pueda seguir ejerciéndolo. Los Chatos, los Arenques, los Leñeros, los Carrellines, son algunos nombres de patrones, “viejos conocidos en los puertos de Castellón a Ceuta”, que están desapareciendo, “en los años 80 éramos veinte barcos ahora quedamos cuatro”.

EL RESPETO AL MEDIO AMBIENTE, CLAVE DE LA PESCA ARTESANAL

Macarena Molina Hernández, gerente de Ecoalmeria Iniciativas Ambientales, asegura que el Parque Natural de Cabo de Gata le debe a la pesca artesanal “el estado de conservación de sus fondos marinos, gracias a su actitud respetuosa con el medio ambiente, con las capturas…”.

Esta actitud se debe a que los pescadores artesanales consideran a “la mar como una madre, ellos entran a la mar y salen cuando ella quieren, saben que quien manda es la mar”, afirma Macarena Molina. Y siguen sus ritmos, “ellos van rotando sus aparejos, cambiando de arte igual que en la agricultura, y es que ellos capturan en función del ciclo vital de los peces, saben cuando tienen que pescar menos para conseguir lo mismo, ellos prefieren coger una jibia grande que cinco pequeñas”.

Puesta de sol en Cabo de Gata

Además de su valor patrimonial, la pesca artesanal “es una de las señas principales de la comarca, en una zona donde las posibilidades de trabajo están muy limitadas por el respeto al medio ambiente, han logrado que se asentaran los núcleos de población,”, señala la gerente, quien reclama que al igual que se protegen las especies “habría que proteger a estas poblaciones, actualmente son sostenibles, y deberíamos poner en valor todo lo que ellos están protegiendo”.

Más información sobre la pesca artesanal en Cabo de Gata PINCHA AQUÍ.


Gurullos con jibia del Restaurante Isleta del Moro

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Junto a la mar, escuchando el rumor de las olas y en ocasiones salpicado por ellas, puedes degustar un delicioso plato de pescado del LEVANTE ALMERIENSE en el RESTAURANTE ISLETA DEL MORO, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Más de 60 años avalan la trayectoria de este establecimiento hostelero, dirigido por Antonio Hernández García y que se caracteriza por ofrecer un paisaje único y una materia prima de primera calidad, como lo son sus pescados capturados en la propia Isleta y que componen el 90 por ciento de la carta. “Nacimos en la Isleta del Moro y aquí seguimos en el mejor sitio del mundo. Estamos en el lugar de mayor paz de toda la Península Ibérica, y hay que seguir conservando esto” manifiesta el propietario. “El restaurante lo fundaron mis padres María García y Antonio Hernández en los años 50 y desde entonces, ellos y nosotros, los hijos, hemos seguido trabajando en esto”.

El RESTAURANTE ISLETA DEL MORO nos deja una muestra de su buen hacer de la mano de sus cocineras Carmen Díaz Becerra y Antonia Hernández García con una receta en la que los productos de la mar se conjugan con la base de la cocina almeriense, GURULLOS CON JIBIA. “Yo no soy de pescadores pero de pescadores me siento”, confiesa Carmen Díaz, quien afirma que para ser buena cocinera “no hay que correr, hay que hacer las cosas despacio, con cariño y amor, y con buenos productos”. Antonia Hernández García, por su parte considera que “es el pescado fresco y saber cocinar la base principal para hacer un buen plato”. Ellas nos muestran en este vídeo sus secretos y trucos para cocinar unos deliciosos GURULLOS CON JIBIA.

INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS

  • 1 Jibia
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo seco
  • 1 pimiento verde para freír
  • 1 pimiento morrón
  • 3 tomates
  • 3 alcachofas
  • ¼ kg de habas
  • ¼ kg de guisantes
  • ½ kg de patatas
  • ½ kg de gurullos
  • ½ kg de garbanzos remojados y cocidos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Guindilla, laurel, clavo, pimentón rojo dulce, azafrán, pimienta y sal

PREPARACIÓN

  1. En la cazuela donde vamos a hacer el sofrito, se fríe el pimiento seco y se retira. En este mismo aceite se fríe la cebolla cortada, el pimiento verde, el tomate y el ajo removiendo poco a poco. Se añade la JIBIA y se sofríe un poco con el resto de ingredientes y con el azafrán. Se sazona con la sal, la pimienta, el clavo, la guindilla y por último el pimentón dulce con cuidado de que no se queme.
  2. En otro fuego y de forma simultánea ponemos en una olla agua a hervir con un poco de sal y el laurel. Cuando el agua esté hirviendo le añadimos el sofrito, junto con las alcachofas, las habas, los guisantes, las patatas, los garbanzos y por último los gurullos. Dejamos cocer entre 15 y 20 minutos removiendo de vez en cuando para que no se peguen.
  3. Cuando los vayamos a apartar, le añadimos el pimiento morrón que previamente habremos asado.

Ya podéis disfrutar de este delicioso plato que conjuga los productos del mar con un elemento clave de la cocina tradicional almeriense, los gurullos. Y recordad esta frase popular: “Los gurullos mal guisados y bien reposados”. Y ahora a comer ¡buen provecho a tod@s!