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Cuando la mar es la artista

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Ánforas de marOs hemos contado muchas veces los tesoros que esconden los fondos marinos del LEVANTE ALMERIENSE, pero nunca imaginaríais que en apenas dos años la pátina marina puede recubrir piezas con flora y fauna marina de forma natural aportándoles un aspecto que solo alcanzarían tras 2.000 años expuestas. La empresa Ánforas de Mar es la artífice de este milagro en Carboneras.

Tomando la tradición artesanal del LEVANTE ALMERIENSE y las condiciones especiales que se dan bajo el mar de Carboneras se elaboran estas piezas únicas e irrepetibles. En el año 2000, Ánforas de Mar comenzó su pionera actividad con idea de ser un reflejo de las costumbres artesanales del Mediterráneo más ancestrales y ser un regalo diferente. El origen de esta original propuesta proviene de Carlos Abad, un almeriense, que desde que veraneaba en Las Negras hace 40 años “ya veía como la cala de San Pedro, puerto natural refugiado del Levante y del Poniente y con agua natural en la misma playa, era un caladero de barcos donde había ánforas que los franceses sacaban y cargaban en sus zodiacs, y yo me decía cuando sea mayor haré lo mismo”. Abad persiguiendo su sueño se hizo buceador profesional y “empecé a buscar pero no quedaba nada”, afirma. Posteriormente “trabajé en Endesa, como buzo y descubrí el poder de cuatro bombas gigantes. El agua conforme entra pasa por unos filtros gigantescos, se filtra, y todo el concetrado de vida marina lo tiran de nuevo al mar, donde merodeaban muchos peces grandes”. Tras probar con varias ánforas en ese lugar y observar el increíble resultado, “solicité a Endesa un permiso y conseguí una concesión dentro del puerto, así empezó Ánforas de Mar ”. Y hasta ahora “somos la única empresa del mundo que hace esto”, el milagro de las ánforas de 2.000 años en Carboneras.

Ánforas de mar decorativas

El proceso de obtención de cada pieza dura unos 2 años. Tomando como elemento las ánforas, elaboradas en barro siguiendo los métodos de la alfarería tradicional más antigua, una vez moldeadas y secadas, se introducen en el fondo marino, donde la vida marina comienza a colonizar cada ánfora. Y el secreto está aquí, en este fondo con sus condiciones ambientales, en el que se aprovecha la circulación del concentrado de conchas, plancton y moluscos que se genera por el sistema de refrigeración utilizado por la Central Térmica de Carboneras. Un sistema de tuberías instalado en el fondo marino permite la recirculación de todo ese concentrado alrededor de las piezas.

Buzo de Ánforas de mar

Durante el tiempo que las piezas permanecen sumergidas se realiza un mantenimiento del fondo marino y el movimiento manual, realizados por buzos, de las piezas a las zonas con distintos ecosistemas, para así enriquecerlas de vida. Transcurrido el periodo necesario para que cada pieza envejezca (entre 18 y 24 meses) se realiza la extracción individual de la pieza por buzos especializados. Un trabajo laborioso pero que reduce de 2.000 a 2 años el periodo de exposición que cada pieza debería tener para alcanzar el aspecto final deseado de ánfora antigua. Tras su extracción, se realiza un secado de las piezas al aire libre durante un tiempo determinado, con el fin de que termine de fosilizar la vida marina adherida a la cerámica.

Decoración Ánforas de mar

Cada pieza de Ánforas de Mar es única e irrepetible, por lo que cuenta con una certificación numerada con una placa acreditativa de su origen y un pergamino con su información histórica sobre ese modelo de ánfora. En la actualidad “nuestras piezas están en Paradores, en el Queen Mary, el barco más lujoso del mundo, y estamos trabajando en potenciar la exportación internacional”, nos comenta el propietario. Además tienen previsto hacer “programas bajo el mar” para que los clientes puedan conocer de primera mano cómo se desarrollan estas piezas.

“Somos los únicos en el mundo que realizamos esta técnica, no hay dos piezas iguales, y con este proyecto colaboramos recuperando la cerámica de las antiguas civilizaciones que en muchas ocasiones acaban en museos y exposiciones, reducimos el expolio, y favorecemos la sostenibilidad de la Central Térmica ya que aprovechamos el rechace del agua filtrada para elaborar estas piezas”, afirma Abad.

Ánforas en spa

Ánforas de Mar cuenta con distribuidores en España y comercializa sus productos desde 68 euros hasta 700 euros en todo el mundo, contando con clientes en USA, China, Rusia, Oriente Medio, Japón o Australia, entre muchos otros. Para más información o pedidos podéis consultar su web anforasdemar.com

¿Qué os parecen estas piezas? ¿Os gustaría tener una? Son réplicas casi exactas a las encontradas en los antiguos pecios!!!

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Pescando el sabroso pulpo del Levante Almeriense con Alonso Quesada

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Alonso Quesada es pescador por tradición familiar, desde su tatarabuelo hasta él recuerda siempre a su familia dedicada a la mar. “Y con la edad que tengo ya terminaremos en la mar” afirma Quesada, quien nos cuenta como su padre, aunque jubilado “sigue ayudándonos, nos arma las artes”, y como también “su hijo trabaja con ellos en el barco”. Pero será éste quien romperá la tradición y tomará un nuevo rumbo ya que va a estudiar Arte Dramático en Madrid, otra profesión heredada. Y es que Alonso Quesada comparte su vida de marinero con su vida de actor como responsable del grupo de teatro ARTE de Garrucha, con el que ha interpretado la Pasión Viviente en Vera.

Alonso Quesada, pescador de Garrucha

Durante la entrevista, Alonso estaba en plena labor artesanal, remendando y construyendo las nasas con las que pescan los pulpos en el LEVANTE ALMERIENSE. “Otros años ha habido más kilos de pulpo, pero aún se ve mucha cría y aunque hay menos kilos, el precio que ha cogido el pulpo es bastante considerable”, nos explica.

El pulpo del LEVANTE ALMERIENSE “es muy bueno, tiene un sabor especial, igual que la gamba de aquí, es buenísima, y la clave está en el producto porque los mismos patrones, los mismos barcos pescan el pulpo en otras zonas y el sabor no es el mismo”, afirma Quesada.

Pulpo capturado en el Levante Almeriense

Para este pescador de Garrucha “el pulpo más famoso de todos, es el pulpo del LEVANTE ALMERIENSE”, y es en esta época cuando se “pesca y cuando se debería de pescar, ya que ya ha soltado las huevas”. Además en este período del año “el agua está más caliente”, los meses de junio y julio “son los mejores para la nasa”, ya en agosto “empiezan a entrar pulpillos pequeños cuya pesca es ilegal y además no son comerciales.

Las nasas del LEVANTE ALMERIENSE “son redondas no como en el norte, a nosotros nos viene mejor así para los alambres, luego les ponemos un tiesto de plástico le cortamos el culillo, y ahí está el truco, por esa canastilla van entrando los pulpos y van comiendo poco a poco”, dice.

Captura de pulpo con nasa en el Levante Almeriense

En cuanto a las zonas de pesca, Quesada afirma que “cada maestrillo tiene su librillo. Ahí están los sitios señalados de toda la vida buenos para el pulpo. La mar no es una llanura como muchos se creen, es como en tierra, hay montañas, hoyos… A la hora de calar las nasas tienes todo eso en cuenta”. Esas zonas conocidas “ya vienen de los viejos de aquí de Garrucha, ellos conocían la mar como su casa. Hoy en día los aparatos electrónicos han venido a verificar lo que los viejos ya sabían”. Además de las zonas, a la pesca del pulpo también le afectan las lunas, las corrientes de agua y el viento, “el Poniente en esta costa enfría las aguas, y eso es muy malo en estas fechas, en cambio el Levante nos asegura coger unos kilos más de pulpo”, admite.

Pesca de pulpo con nasas en el Levante Almeriense

En cuanto al cebo que emplean, Quesada afirma que “los pulpos no son tontos, y les gustan los buenos cebos con salazón, nosotros encarnamos lacha, boga, porque es barato, pero en octubre cuando pescamos lecha y salmonetes se los ponemos y les encantan”.

El resto del año, Quesada emplea otras artes artesanales como la pijota con la que capturan pargo o melvas,y emplean la nasa para otras especies como el camarón.

Esta es la experiencia profesional de Alonso Quesada sobre la pesca de este cefalópodo, pero tú has pescado o has visto cómo pescaban un pulpo alguna vez? Si es así cuéntanoslo, queremos conocer tuvivencia!!

Odisea de la pesca artesanal en Cabo de Gata

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Como una tarea heroica desarrollan cada día los pescadores de San Miguel de Cabo de Gata su labor marinera. Condicionados por el viento de Poniente, por tener que cumplir las restricciones de trabajar en una zona protegida, por tener que botar el barco cada día a mar abierto, los pescadores de artes menores de San Miguel de Cabo de Gata viven su oficio de pescador de un modo diferente. “No somos igual que el resto de los núcleos pesqueros del Parque, tenemos la dificultad del tiempo, cuando hay poniente ya no podemos salir, además estamos dentro de un Parque natural y una reserva marina, por lo que tenemos unas restricciones especiales”, afirma Luis Rodríguez Rodríguez, El Chato, pescador y presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales del Parque (PESCARTES), formada por pescadores de Cabo Gata, San José, La Isleta, Aguamarga y Carboneras.

San José en Cabo de Gata

“A mi me han salido los dientes en la mar, siempre hemos trabajado con artes que necesitaban mucha gente, y mi escuela ha sido la gente”, recuerda El Chato, quien lo primero que hace por la mañana, es ver el tiempo, “me levanto me tomo el cafelillo y en la caseta espero a que llegue el marinero”. Antes se miraba el cielo, a las nubes o se escuchaba el trinar de un pájaro “ahora trabajamos más seguros, en el barco llevamos VHF y nos dan el parte meteorológico cada hora”, asegura.

Niño en un barco de pesca artesanal

“Soy un pescador de artes menores, que realiza pesca artesanal con trasmallo, nasa, con jibieras, con palangrillo, dependiendo de la época y del arte, capturamos una especie u otra, ahora estamos pescando JIBIA”, señala Luís Rodríguez. La clave de la pesca artesanal en esta zona está en la alternancia de las artes, dicha alternancia está condicionada por la época del año y a su vez determina la especie a capturar, por eso entre los principales pescados de época que capturan están la melva, el salmonete, la JIBIA

Pesca artesanal en San Miguel Cabo de GataLa pesca artesanal se practica en todo el mundo, pero es curioso que “la pesca artesanal como se realiza en el resto de España o dentro del Parque es distinta en San Miguel de Cabo de Gata por la dificultad de estar en un playa. No tenemos hielo, no tenemos gasoil, no tenemos donde guardar los aperos de pesca”, afirma el Chato. En un día de viento donde los pescadores tienen puerto o refugio “no tienen la dificultad que nosotros tenemos. Aquí en cuanto hay un poco de oleaje no puedes botar el barco en el agua por las olas que se producen en la orilla”, situación que les obliga a quedarse en tierra reparando las redes y arreglando los barcos pero sin obtener ganancia alguna.

Pesca Artesanal en Cabo de Gata

Como pescador artesanal que ha aprendido de su padre, al Chato le gustaría que su hijo, que también trabaja con él, aprenda este oficio y pueda seguir ejerciéndolo. Los Chatos, los Arenques, los Leñeros, los Carrellines, son algunos nombres de patrones, “viejos conocidos en los puertos de Castellón a Ceuta”, que están desapareciendo, “en los años 80 éramos veinte barcos ahora quedamos cuatro”.

EL RESPETO AL MEDIO AMBIENTE, CLAVE DE LA PESCA ARTESANAL

Macarena Molina Hernández, gerente de Ecoalmeria Iniciativas Ambientales, asegura que el Parque Natural de Cabo de Gata le debe a la pesca artesanal “el estado de conservación de sus fondos marinos, gracias a su actitud respetuosa con el medio ambiente, con las capturas…”.

Esta actitud se debe a que los pescadores artesanales consideran a “la mar como una madre, ellos entran a la mar y salen cuando ella quieren, saben que quien manda es la mar”, afirma Macarena Molina. Y siguen sus ritmos, “ellos van rotando sus aparejos, cambiando de arte igual que en la agricultura, y es que ellos capturan en función del ciclo vital de los peces, saben cuando tienen que pescar menos para conseguir lo mismo, ellos prefieren coger una jibia grande que cinco pequeñas”.

Puesta de sol en Cabo de Gata

Además de su valor patrimonial, la pesca artesanal “es una de las señas principales de la comarca, en una zona donde las posibilidades de trabajo están muy limitadas por el respeto al medio ambiente, han logrado que se asentaran los núcleos de población,”, señala la gerente, quien reclama que al igual que se protegen las especies “habría que proteger a estas poblaciones, actualmente son sostenibles, y deberíamos poner en valor todo lo que ellos están protegiendo”.

Más información sobre la pesca artesanal en Cabo de Gata PINCHA AQUÍ.


La aventura de ir a la mar

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Os dejamos este vídeo con nuestra primera jornada de pesca en el LEVANTE ALMERIENSE. Al parecer pudo ser más productiva según José Cervantes, Patrón del buque Bahía de Garrucha en el que nos embarcamos. Pero así es la aventura de ir a la mar, nunca sabes lo que te deparará. Aunque capturamos una buena cantidad de marisco “nos han faltado unas cuantas cajas más de pescado”, afirma el Patrón. Para nosotros, sin embargo, la faena no estuvo mal siendo nuestro primer día “pillamos unos 10-12 kilos de gamba blanca, 2 cajas de pijota, 2 cajas de bacalao, 3 cajas de brótola, 2 ó 3 retales más de rape, pulpo y pota”, enumera Cervantes.

La jornada en la mar empieza siempre, según nuestro Patrón, teniendo en cuenta “el tiempo que va a hacer, cuanto tiempo lleva descansado el caladero; y si hace levante o poniente tienes que ir a una zona o a otra, y dependiendo de ésto vas a la gamba o al pescado…”. Cuando se llega al caladero “vamos alargando el arte poco a poco, después de unos minutos llega al fondo y estamos tres o cuatro horas arrastrando de un lado a otro”, explica, luego “elevas y ves como se ha dado el sitio, es un poco ir a la aventura”. A veces subes las artes y “ves la red llena, toda una alegría”, pero la captura sola no cuenta si no hay buena venta. Y otras veces “subes las artes y vienen la mitad de ellas”, ahí llega la decepción.

Con 48 años “sin querer queriendo” y embarcado desde los 17 años, José Cervantes lleva “31 años ininterrumpidos de chicote a rabo trabajando como pescador, 11.000 días embarcados ya”, nos cuenta. Como Patrón del Bahía de Garrucha comparte con sus hermanos la propiedad del barco, “la finca es nuestra y es lo que tenemos, lo que hemos vivido desde pequeños”.